
No, no aceptamos clientes de este tipo.
No, eso no forma parte de nuestra oferta.
No, ese mercado es demasiado complicado de servir correctamente.
No, no voy a ceder en este principio.
No, lo siento, no voy a poder comer contigo.
No, no está lo bastante bien. ¿Lo puedes repetir, por favor?
No, no quiero perder el norte, y no, no me quiero comprometer.
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Articulo original de Seth Godin.
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Las cosas de las que esperamos poco en general son profecías que tienden a cumplirse por su propia naturaleza. Nos aislamos del fracaso, no lo damos todo, esperamos lo peor y muchas veces lo logramos.
Las cosas a las que ponemos grandes expectativas nos llevarán inevitablemente a la decepción. Si vamos aumentando nuestras expectativas, tarde o temprano (probablemente temprano), dejarán de cumplirse. Y todos sabemos que si logramos un buen resultado cuando esperábamos uno excelente, lo viviremos como un fracaso.
Quizás valga la pena no esperar nada. Esforzarnos mucho y aceptar lo que obtengamos como resultado. No es la fórmula del éxito, pero sí es una disciplina que te puede convertir en un profesional.
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Articulo original de Seth Godin.
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(¿No puedes hacerlo o no te apetece trabajar?)
Cuando iba a la universidad, tomé muchas clases de matemáticas avanzadas, tres o cuatro, hasta que un día toqué fondo. Demasiadas dimensiones, transformaciones y toroides para retener en la cabeza. No era lo bastante listo para las matemáticas duras, así que lo dejé.
¿Realmente era demasiado estúpido o es que decidí que, con mis prioridades, no merecía la pena trabajar para sacarlo?
¿No os sorprende que prefiramos etiquetarnos de estúpidos antes que de vagos? Por lo menos la holgazanería tiene solución.
Mucha gente dice que no es lo bastante lista o no tiene el talento suficiente para tocar la trompeta, aprender un código, escribir un libro. Es una locura. Vale, puede que no tenga un talento extraordinario, eso que se encuentra en una persona cada millón. Pero, ¿somos demasiado estúpidos para hacer algo que millones de personas sí saben hacer?
No cuela. Llamémoslo por su nombre y aceptémoslo (o no). Me resisto a creer que somos tan estúpidos como queremos parecer.
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Articulo original de Seth Godin.
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